Esta es una historia sobre aprender de la experiencia. Hace muchos años, representé a una persona involucrada en un choque en un cruce. Mi cliente conducía en línea recta, mientras que la otra parte estaba girando a la izquierda delante de él. Todo se redujo a una situación de “la palabra de uno contra la de otro”, ya que no había testigos independientes. Por consiguiente, ambas partes decidieron contratar a expertos en reconstrucción de accidentes. Estos expertos analizaron a fondo las leyes de tránsito aplicables y realizaron análisis de deformación para determinar las velocidades de los vehículos, entre otros factores. Cabe destacar que la parte culpable estaba representada por Allstate. Avancemos rápidamente hasta el juicio, donde ambos expertos en reconstrucción de accidentes subieron al estrado. El experto de Allstate causó una impresión notable, cautivando a todos en la sala del tribunal. Aproximadamente seis meses después, me encontré manejando otro caso de colisión en una intersección con un escenario similar: mi cliente conducía en línea recta, mientras que el otro vehículo giró a la izquierda frente a él. Sorprendentemente, la parte contraria fue representada una vez más por Allstate. Actué con rapidez y contraté al mismo experto que había representado a Allstate en mi juicio anterior. Esta jugada estratégica no solo le aseguró a mi cliente el límite total de la póliza, sino que también llevó a Allstate a pagar $75,000 adicionales. Esta historia de éxito subraya la importancia de actuar con rapidez y de elegir al experto adecuado.